
Peso mexicano cae tras pacto comercial entre EE. UU. y UE
El tipo de cambio subió a 18.77 por dólar tras el acuerdo y ante un dólar fortalecido previo a la decisión de tasas de la Fed.
El peso mexicano inició la semana con una depreciación de 1.27%, cotizando en 18.77 unidades por dólar al cierre del lunes 28 de julio de 2025. La caída estuvo influida por un fortalecimiento global del dólar, luego del anuncio de un acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, y en medio de la expectativa por una semana cargada de eventos económicos clave. La decisión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) y nuevos datos macroeconómicos en EE. UU. serán determinantes para los mercados emergentes en los próximos días.
El pacto entre EE. UU. y la UE establece un arancel del 15% sobre la mayoría de los productos comunitarios, evitando una escalada arancelaria entre dos bloques que representan cerca de un tercio del comercio global. Este avance diplomático refuerza al dólar como activo refugio frente a las tensiones comerciales con otras economías, como México y China. Representantes chinos y estadounidenses también sostuvieron una reunión de más de cinco horas en Estocolmo para extender una tregua comercial, en un contexto marcado por la fecha límite del 1 de agosto impuesta por el presidente Donald Trump para endurecer medidas tarifarias.
El mercado local resintió este entorno de incertidumbre. El principal índice accionario mexicano, el S&P/BMV IPC, retrocedió 0.42% hasta los 57,083.56 puntos, tras acumular tres sesiones consecutivas de alzas. Las acciones de FEMSA lideraron las pérdidas con una caída de 5.79%, tras presentar resultados financieros por debajo de lo esperado, impactados por un consumo interno débil y condiciones climáticas adversas. También descendieron los títulos del grupo aeroportuario OMA, con una baja de 4.51%, atribuida a toma de utilidades tras máximos recientes.
Expertos del mercado, como Enrique Bazaldúa, operador independiente, anticipan alta volatilidad en la semana, con indicadores clave como la confianza del consumidor en EE. UU., datos de empleo, PMI y la decisión de la Fed. En México, la publicación del PIB trimestral también podría influir en el comportamiento de los activos financieros. El entorno sugiere que los inversionistas seguirán privilegiando posiciones defensivas en dólares hasta que haya mayor claridad sobre la dirección de la política monetaria estadounidense.
Por último, en el mercado de deuda local, los bonos a 10 y 20 años cerraron sin cambios, con rendimientos de 9.44% y 10.04% respectivamente. Esta estabilidad en las tasas refleja una pausa técnica a la espera de los eventos clave que definirán el rumbo de las tasas globales. Para tomadores de decisiones en empresas, finanzas públicas y comercio exterior, el fortalecimiento del dólar y las tensiones arancelarias globales se presentan como factores de riesgo que deben ser monitoreados con atención.










