
G7 acelera plan para reducir dependencia de minerales críticos
El G7 acuerda nuevas medidas para asegurar el suministro de minerales críticos y reducir la dependencia de proveedores externos.
Los líderes del G7 acordaron reforzar su estrategia para disminuir la dependencia de proveedores externos de minerales críticos, con el objetivo de fortalecer las cadenas de suministro de sectores clave como defensa, tecnología y energías limpias. El bloque anunció nuevas medidas para coordinar reservas estratégicas, mejorar la vigilancia de los mercados y acelerar inversiones que permitan asegurar el abastecimiento de estos recursos esenciales.
Meta para 2030
La decisión surge en un contexto de creciente competencia global por el acceso a materias primas estratégicas. Aunque la declaración conjunta no menciona directamente a China, los países integrantes del grupo fijaron la meta de reducir a menos del 60% la dependencia de cualquier proveedor ajeno al G7 y sus socios en tierras raras e imanes permanentes para 2030, con la intención de alcanzar el 50% tan pronto como sea posible. La medida responde a la vulnerabilidad que quedó expuesta tras las restricciones a las exportaciones de estos materiales registradas en los últimos años.
Como parte de la iniciativa, los líderes se comprometieron a desarrollar mecanismos armonizados e interoperables para la gestión de reservas de minerales críticos. El plan comenzará con proyectos piloto enfocados en litio y níquel, dos insumos fundamentales para la fabricación de baterías y tecnologías avanzadas, procurando evitar impactos negativos en la competitividad o aumentos significativos de costos para las industrias involucradas.
Nueva plataforma con la AIE
El esquema se ampliará posteriormente a cinco nuevos minerales por año, con especial atención a los elementos de tierras raras, considerados estratégicos para múltiples industrias. Además, el G7 pondrá en marcha una plataforma de coordinación para compartir información, alinear políticas públicas y responder de manera conjunta ante posibles interrupciones del mercado.
La nueva estructura contará con la participación de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que tendrá un papel más amplio en el monitoreo de los mercados globales. La organización será responsable de realizar análisis especializados y emitir alertas tempranas sobre posibles distorsiones o riesgos que puedan afectar el suministro de materias primas esenciales.
Impulso a la inversión
Los países del grupo reconocieron que uno de los principales desafíos será desarrollar cadenas de suministro completas, desde la extracción minera hasta la manufactura final. Para ello, señalaron que las instituciones financieras de desarrollo, las agencias de crédito a la exportación y el sector privado deberán colaborar para financiar proyectos e infraestructura que fortalezcan la seguridad de suministro y reduzcan la dependencia de mercados concentrados.









